ARTES ESCÉNICAS

De 1970 a 2020

CINCO DÉCADAS DE TEATRO EN CANARIAS

70s

80s

90s

00s

10s

IntroduccióN

(Este texto es común para las 5 décadas comentadas)


En este estudio se hace una panorámica de las cinco últimas décadas del teatro en Canarias, tiempo en el que se ha producido una gran evolución, pasando desde una pequeña actividad, incipiente y con carácter amateur en la década de los setenta, a posteriormente alcanzar un gran desarrollo y consolidar su profesionalización.

Esta transformación, que ha afectado a todos los elementos que confluyen en la vida teatral, se produce por la convergencia de diferentes factores que han sido determinantes para su materialización: 


  • En primer lugar y a nivel general del país, a mediados de la década de los setenta, con la finalización de cuarenta años de dictadura, se abre un período de recuperación de las libertades más elementales que han estado secuestradas, lo que supone la activación y normalización de la vida social, política y cultural. 
 
  • En segundo lugar, ha sido muy importante la incorporación de la mujer dentro del sector teatral (participación que por la cultura machista imperante era muy escasa en los años setenta), a día de hoy, como ocurre en la mayoría de sectores de las artes y de la cultura es superior a la del hombre. 
 
  • En tercer lugar y en el ámbito del teatro canario, la propuesta pedagógica de la Escuela de Actores de Canarias (Centro Superior Autorizado de Arte Dramático, desde 1996), permite la formación de futuros profesionales, dotando al sector teatral de personas preparadas para afrontar con rigor el reto de la profesionalización. 
 
  • Además, la creación a nivel municipal e insular de escuelas de teatro, elemento dinamizador muy importante a la hora de formar nuevos espectadores, así como, la realización de campañas para acercar el teatro a los jóvenes. 
 
  • Asimismo, la implementación por parte de las instituciones públicas de medidas que potencian la producción, distribución y promoción exterior de los espectáculos, y la dotación de nuevas infraestructuras (el noventa por ciento de los teatros que existen actualmente en Canarias son construidos o reformados a lo largo de este tiempo). 
 
  • Por último y siendo determinante, el esfuerzo de todas las compañías de teatro y, en general, de varias generaciones de mujeres y hombres que se empeñaron en ese objetivo. 

 

Como consecuencia de este largo proceso hoy tenemos una gran variedad en la oferta escénica, realizándose propuestas estéticas y dramatúrgicas que muestran una gran solidez.


Han sido cincuenta años en los que se han montado y estrenado muchísimas piezas, y como las características propias de este trabajo no permiten recoger toda esa actividad, he debido resumir teniendo en cuenta para ello los siguientes aspectos:


  • Primero, como ya se han realizado otros estudios donde se recogen los textos teatrales, me he inclinado por centrarme en la actividad escénica propiamente dicha, es decir, en aquellas piezas que se han montado y estrenado, poniendo el punto de mira sobre los espectáculos que se han presentado ante el público, tratando de mostrar la variedad de propuestas estéticas y dramatúrgicas realizadas por las diferentes compañías.
 
  • En segundo lugar, lo he enfocado hacia el teatro profesional, excepto en la década de los setenta, donde la profesionalización todavía estaba en una fase embrionaria y era más una aspiración que una realidad. Esto no quiero que se entienda por mi parte como una desconsideración hacia el teatro amateur, que de forma muy digna ha tenido siempre su presencia en los escenarios canarios, además de considerarlo imprescindible dentro del tejido cultural por muchos aspectos, entre otros, porque creo que es esencial para formar y mantener activo a un público, sin el cual nunca podrá haber actividad teatral profesional.
 
  • Y en tercer lugar, hacer mención al teatro de títeres y marionetas que, a pesar de su ausencia por lo antes expuesto, quiero dejar constancia de la existencia en Canarias de compañías que realizan un trabajo con un alto nivel y rigurosa profesionalidad.
 


Por último, no olvidar que a pesar del considerable desarrollo que se ha producido en este tiempo en las artes escénicas canarias, tanto la crisis de 2008 como la que estamos padeciendo ahora por causa de la pandemia (escribo este texto en 2020) deja ver de manera muy clara que el teatro en Canarias, aún tiene ciertas amenazas y debilidades que ponen en constante peligro los logros conseguidos con tantísimo esfuerzo.


por Antonio Navarro