FOTOGRAFÍA​

Década de los 90

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“Los ́90. Una Década con Luz Propia”

Lista de Jaime Bravo

Es innegable, que los ’90 para la fotografía en Tenerife ha sido, de entre las últimas tres décadas, la más brillante, como se verá reflejado en el proyecto videográfico, en proceso de realización, del mismo nombre “Los  ́90. Una Década con Luz Propia”. Aunque es de justicia, para entender ese momento, retroceder unos pocos años para situarnos con suficiente perspectiva.

Finales de los 80 fueron ‘la fuerza’ que impulsará lo que vendría detrás de estos años. En este sentido, subrayar de la creación del Centro de Fotografía “Isla de Tenerife” en 1990, todo ello gracias al proyecto D’foto, a sus creadores y a los autores del momento: José Mesa Acosta-Mataparda, Carlos A. Schwartz, Anselmo Hernández, Francisco González, Poldo Cebrián, Luis Alonso Ocaña, Elena Silván, Antonio Vela, Alejandro Delgado, Eduardo Sabater, Nestor Torrens, Carmelo Vega, Mauricio Pérez, Florentina Fuentes, Manolo Montes, Luis Nobrega, Efraín Pintos, María Calimano, entre otros, así como la aparición de la joven estudiante de BBAA, Teresa Arozena, quien se abre paso con sus trabajos, de los que destaca “Robando Sombras” de 1991 y que 30 años después, pasaría a ser directora de la Bienal de Fotografía internacional FN en su XVI edición, y que personalmente he de estarle agradecido por la ayuda con los revelados de las copias para la realización del proyecto “Senda” de finales de 1991, (proyecto que posteriormente sería premiado con una beca de trabajo por el C.F. “Isla de Tenerife” en 1992, que vendría a terminar desarrollando en México, durante tres meses) y que más tarde se convertiría en el proyecto “Viaje al Interior”, expuesto en 1994 en la sala L del C.F. “Isla de Tenerife”.

Sin ánimo centrarme en una mera visión cronológica de acontecimientos previos, es necesario entender que la fotografía de los noventa no surge de un accidente fortuito, sino que es la consecuencia del esfuerzo e ilusión de un grupo de visionarios, que supieron hacer entender a las administraciones la importancia de posicionarse entre los mejores puestos de la fotografía internacional, con una estructura sólida y con unos intereses muy beneficiosos para la isla y sus habitantes, el rescate, conservación, difusión de nuestro patrimonio isleño (como destacarían las varias exposiciones y publicaciones de catálogos con muestras del trabajo realizado para la exposición sobre El Taoro u otras como “Memoria del Ayer”) y además de esto, con una firme apuesta por la creación, gracias a un programa de becas de trabajo e impulsando a autores locales con muestras y publicaciones, el visionados de porfolio por comisarios de relevada importancia, la organización de talleres de autor de las principales figuras de ese momento, como: Miguel Oriola, Bernard Plossu, Javier Vallhonrat o Pierre Vallet… ect. consiguiendo así traer y mostrar a la Isla, la más relevante creación contemporánea.

Entender y saber ver la importancia del momento de efervescencia del mundo de la fotografía en Tenerife fue la oportunidad para lograr una proeza tal desde este lugar, la ultraperiferia europea, un territorio en principio, con pocas esperanzas de figurar entre los más importantes del mundo de la fotografía internacional. Toda esta actividad, sumada a otras iniciativas como la importancia de eventos distintos acontecían bajo la acción o colaboración del CF con otras instituciones, como cursos: “Fotografía Finisecular” de la UIMP o “El Ojo Móvil” de la ULL, hacían de los ’90 una década sin precedentes.

El Centro de Fotografía “Isla de Tenerife”, creado por el Cabildo de Tenerife en 1989, gracias a un grupo de visionarios, para “tratar de impulsar vertientes de la creación artística de enorme potencial de expresión contemporánea, y en el rescate y preservación de nuestro propio patrimonio de imágenes, hoy aún disperso, y sin suficientes garantías de conservación”. y pronto se convertiría en el motor de la creación fotográfica insular , por su instalaciones: biblioteca, laboratorio, plató, salas… desfilaban a diario tanto creadores locales como internacionales, convirtiéndose en un centro de atención para todo aquel interesado en el mundo fotografía artística. Sus objetivos generales son los de la difusión de la cultura fotográfica, el rescate y conservación del patrimonio fotográfico en todas sus formas, difundir nuestra propia realidad social y cultural, fomentar la creación artística, donde destacan sus becas de trabajo, así como su labor didáctica a través de las numerosas actividades lúdicas y talleres de autor e infantiles, relacionados con el medio fotográfico repartidos estos por la periferia de los municipios de la Isla de Tenerife.

Desde 1991 el C.F. “Isla de Tenerife” tuvo su sede en uno de los edificios de estilo neoclásico más emblemáticos de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, el Centro de Arte La Recova, construido por el arquitecto Manuel de Oráa en 1847 para albergar el mercado de la ciudad. Contaba con dos salas de exposiciones temporales, estudio, y laboratorio fotográfico, sala de conferencias, archivo, y almacén de colecciones y biblioteca especializada (actual Centro de Documentación-Biblioteca de Arte, situada en TEA Tenerife Espacio de Las Artes).

Estuvo dirigido de 1990 a 1992 por Francisco González, quien después de mostrarle el proyecto que había recientemente realizado “Condenados a ser Libres” de 1990, inspirado en textos Jean-Paul Sartre, me invitase a participar de FOTONOVIEMBRE desde dentro, formando parte de un reducido grupo de colaboradores activos entre los que se encontraban: Tarek Ode o David Olivera. Entre 1993 y 2016 la dirección del Centro corre a cargo de Antonio Vela, a quien agradezco lo que se de fotografía, mi carrera y las horas de oscuridad (en clara referencia no solo a las horas de laboratorio compartidas), como consta en los créditos en el catálogo “Memoria del Ayer”.

Resulta extremadamente complicado reflexionar en torno a la idea de la fotografía de los 90 y tendrán que disculparme, sin sentirse empapado de una especie de ’emulsión’ nostálgica.

En la actualidad, el Centro de Fotografía “Isla de Tenerife” está adscrito a TEA Tenerife Espacio de Las Artes y comparte sede con la Biblioteca Insular, en edificio proyectado por el estudio de arquitectos Herzog & De Meuron. https://teatenerife.es/coleccion/coleccion-centro-de-fotografia-isla-de-tenerife/6 Y su colección está compuesta por varios fondos, colecciones y archivos fotográficos, unos de carácter histórico-documental y otros de carácter artístico, teniendo muy presente el ámbito local, tanto a nivel creativo como documental, sin descuidar por ello, la mirada internacional al mundo del arte. En sus comienzos ofrecía, entre otras acciones, un programa anual de exposiciones que permitían el contacto con tendencias y obras de distintos autores de renombre y creadores emergentes de las propias islas. Como resultado, a lo largo de los años se han realizado un gran numero de exposiciones y actividades relacionadas con el medio fotográfico. Aunque dentro de la actividad expositiva del Centro de Fotografía, destaca la creación y organización de la Bienal Internacional de Fotografía de Tenerife, FOTONOVIEMBRE, que en el presente año alcanza su XVII edición y que ha tenido 6 directores desde su primera edición. Y Por ella han pasado los trabajos de las más relevantes figuras del panorama de todos los tiempos y se han desarrollado un gran número de actividades relacionadas con el medio. Y fue necesario, la aparición tanto del CF “Isla de Tenerife como de la Bienal Internacional FOTONOVIEMBRE para que la isla de Tenerife se posicionase en el ámbito de las artes y la fotografía en particular, como uno de los lugares más interesantes de la escena actual.

Obra de autores seleccionados:

1 José Mesa Acosta “Mataparda”, de la serie “Mi viaje con Ledru” 1991 “Autorretrato” y “La Matanza”

2 Teresa Arozena, de la serie “Robando Sombras” 1991.

3 Jaime Bravo de la serie “Viaje al Interior”, 1994

4 Isabel Flores, de la serie “Viaje a las Islas Raras” 1995

5 Tarek Ode, de la serie “Interiores” 1997

6 Jaime Bravo, de la serie “N.S.E.O. (La Rosa de los Vientos)”, 1997 Col. CF. y Col. MIAC

7 Vicky Delgado, “El Faro. Punta La Rasca. Arona” de la serie “El Sur, la mirada de los antiguos” 1999 Col. C.F.

8 Juan Carlos Batista, “El Barranco de los Faunos” 1998-1999.

9 Jaime Bravo, Díptico de la serie “Viajeda. El Viaje eterno”. 1998-1999

10 Néstor Torrens “Fantasía Canaria”. 1999.

Estos autores vendrán a conformar parte de la lluvia de artistas surgidos en estos años, alentados por el buen momento y las acciones que se acontecían, que se suman a las anteriores y entre las que destaca las becas de trabajo concedidas por el centro de Fotografía Isla de Tenerife, cuya primera edición se concedieron a: Jaime Bravo, Juan Carlos Chico, Tarek Ode y Ricardo Ramos, parte de los autores que iluminarán los primeros años de esta década y a los que les seguirán en la segunda mitad los ’90, entre otros, autores como: Vicky Delgado, Joaquín Ponce, David Serni, Carmela García, (artista incluida en la Biblioteca de Artistas Canarios ‘colección negra’), Alexi W.Karina Beltrán o la visión de un inquieto artista, quien ya contaba con una dilatada carrera, Juan Carlos Batista, (artista incluido en la Biblioteca de Artistas Canarios ‘colección negra’), quien irrumpe con autoridad en el mundo de la fotografía y coquetea con algunos juegos visuales que más adelante para utilizará como herramientas que le servirán para materializar algunos de sus

mejores proyectos.

 

En definitiva, tanto Bienal Internacional FOTONOVIEMBRE así como la figura del Centro de Fotografía, en los noventas para la creatividad, la historia y para la Isla de Tenerife, al igual que ocurriera en otras artes plásticas como así se ha visto con autores y amigos, junto a los que he podido desarrollar trabajos profesionales y muestras artísticas cómo: Julio blancas, Ángel padrón, Santi Palenzuela (artista incluido en la Biblioteca de Artistas Canarios ‘colección negra’ de Gobierno de Canarias), Martín y Sicilia, Juan Pedro Álava, Juana Fortuny, Rafael Moreno Tapia, quienes junto a los fotógrafos surgidos del ‘espíritu’ de los 90 y que supusieron un hito creativo, convirtieron a la isla de Tenerife en un referente a nivel internacional que, sin duda alguna, es necesaria su continuidad, no solo por los esfuerzos y la inversión, por la ilusión de quiénes fueron percutores, sino por la coherencia y las posibilidades que esta iniciativa a propiciado en de la fotografía insular y las artes en general.

 

Actualmente, aparte de las muestras de fotografía eventuales de la magnifica colección Ordóñez-Falcón de Fotografía, o cada dos años, lo que aún queda del espíritu de la Bienal FOTONOVIEMBRE, entendiendo esta como el evento de “La gran fiesta de la fotografía insular” con más de 70 exposiciones repartidas por más de 20 municipios de la isla, con charlas talleres y actividades didácticas, actualmente es complicado ver una muestra exclusivamente de fotografía, si lo comparamos con la década de los 90 y esto viene en detrimento ya no solo de la creatividad, sino para las inquietudes del aficionado o amante de este medio de expresión, así como el público en general, ya que en Tenerife se ha generado una gran expectación en torno a este medio de expresión personal, proyectos lúdicos como el “Ojo Instantáneo” actividad lúdica de experimentación con la fotografía, que en solo un año consiguió 1.750.000 de interacciones a través de su pagina en redes y la gran asistencia de seguidores de esta actividad al “Cuarto Oscuro” de TEA y asistir de forma presencial al “Instant-Stand” el primer sábado de mes, así lo revelan.

Bibliografía y referencias:
www.museosdetenerife.org/
www.fotonoviembre.org
www.teatenerife.es
Catálogo “La Isla Taller. Imágenes de la Naturaleza en el Arte Canario de Fin de Siglo”. 1999
Catálogo “Mi Viaje Con Ledru” de José Mesa Acosta-Mataparda 1991. Colección “Isla de la Fotografía”. C.F. “Isla de Tenerife”. O.A.M.C. Cabildo de Tenerife.
Catálogos “Fotonoviembre”. 1997 y 1999 Ejercicios de Fotografía.1997-1998. ULL. Vicerrectorado de Alumnado. Facultad de Geografía e
Historia. Departamento de Historia del Arte.

José Mesa Acosta “Mataparda” (Imag.1) (Imag.1), De la serie “Mi viaje con Ledru” 1991 “Autorretrato” y
“La Matanza”.

Este trabajo fotográfico no pretende más que seguir los pasos de Andre-Pierre Ledru e intentar recrear fotográficamente Tenerife en 1796. Lo ideal seria un viaje en el tiempo: todo lo que uno podría fotografiar sería 1796, pero aún hoy, si se seleccionan los puntos de vista y los encuadres podemos ver fragmentos de realidad que no han cambiado sustancialmente en doscientos años.”
Confieso que me he dejado envolver por un sentimiento de nostalgia, de lo misterioso y oscuro. También he preferido ver la belleza de lo árido, lo volcánico, lo caótico. Una isla más salvaje y dura.

José Mesa Acosta-Mataparda. [Fragmento del texto extraído del catalogo ”Mi viaje con Ledru”]

Teresa Arozena , de la serie “Robando Sombras” 1991.

“Teresa Arozena emprende un camino a lo largo de ese mundo y muestra la fragilidad de su existencia a través de la fragilidad de la luz. Nos descubre la brevedad de los niños a través de la brevedad del instante a cuyas formas indecisas y borrosas apelan los momentos fugaces en la vida de los niños. En sus imágenes habremos de admirar su generosidad y su discreta compasión hacia los seres fotografiados que no constituyen una galería de personajes sino el reflejo de ella misma y de nosotros mismos.”
[Fragmento extraído del texto “Robando Sombras” en el Catálogo General. Fotonoviembre 1991. Centro de Fotografía Isla de Tenerife. Organismo Autónomo de Museos y Centros. Cabildo Insular de Tenerife, 1991]

Jaime Bravo , “Viaje al Interior”, 1994

Estas fotografías transmiten estados de ánimo, sentimientos y sensaciones: melancolía, soledad, intimidad,… tomando recursos formales de movimientos fotográficos como el pictorialismo, además de utilizar el blanco y negro. Estas imágenes borrosas, desenfocadas, difuminadas. Una bruma [en forma de pátina mágica] se encarga de ocultarnos los detalles de la realidad. Se sugiere más que se muestra Al igual que ocurre con muchos autores de esta selección en la fotografía de los ‘90, se aprecia una estética muy marcada, que bien podría enmarcarse dentro de la corriente conocida como “Fotografía pobre” y que a su vez, muestra un gran interés por el territorio, su degradación y el paso del tiempo. En el caso de este trabajo, como premisa, el autor se ve inmerso en el firme propósito, el de “la búsqueda de la belleza” y como si a través de ella, fuese a encontrar todo lo realmente importante. Viajar para perderse, así encontrarse. El viaje, una buena metáfora del hombre perdido, desorientado que da vueltas buscando un camino que le guíe, Pero… y según C. Vega, “en una isla, pequeña como éstas, nadie se pierde: cuando acaba la maleza, el hombre, en lo alto de la montaña, descubre siempre el mar al fondo y entonces vuelve a percibir el paisaje diáfano de lo insular rodeado, aislado.”

Isa Flores , de la serie “Viaje a las Islas Raras” 1995

Esta serie fotográfica ilustra el viaje a un archipiélago de ficción, utilizando como referente diminutas maquetas a modo de escenarios. La supuesta objetividad del medio fotográfico, y una reconstrucción del espacio de intención poética dan forma a este falso cuaderno de viaje inspirado en una novela de Edgar Allan Poe.

Tarek Ode, de la serie “Interiores” 1997

Hay ocasiones en que una imagen es incapaz de trascender lo puramente visual para adentrarse en el ámbito del sentimiento o la razón. Otras veces ocurre lo contrario: un pensamiento profundo puede ser sugerido por una imagen aparentemente banal, o una reflexión trascendente inspirada por una realidad falsamente frívola. Paisajes de Tenerife y de Cuba que aluden más a un viaje espiritual que físico. Al paisaje, que fue durante siglos un tema secundario en la historia del arte, comenzaría a prestársele su
debida atención con la llegada de la sensibilidad romántica. Dentro de esta categoría estética se mueve el autor”. [Texto extraído de “Dentro del Alma” de Miguel A. Ferrer en Ejercicios de Fotografía 1] “Su fotografía responde a un marcado estilo poético y narrativo y una preocupación por rescatar la memoria, por mostrar el paso del tiempo y su huella sobre la imagen” [fuente Cada día un fotógrafo].

Jaime Bravo, de la serie “N.S.E.O. (La Rosa de los Vientos)”, 1997

Jaime Bravo prolonga su mirada siguiendo la sistemática del orden (los puntos cardinales); la veleta (como la brújula del explorador o el sextante del marino) orienta sus pasos desde un punto figurado en el centro de la isla: pasos circulares que avanzan para volver a empezar (dar la vuelta a la isla es retornar al principio del viaje, reiniciar un viaje sin fin). En este viaje continuo, el fotógrafo se para y mira. Lo que llama su atención es lo que queda de la isla en la orilla: donde la tierra termina, donde la isla se prolonga hacia el mar (la playa, los riscos, los islotes, los acantilados). Más allá, sólo eso, el mar: espuma de olas y una línea horizontal, al fondo.” Carmelo Vega. Texto extraído de “La Isla Taller” 1999.

Vicky Delgado, “El Faro. Punta La Rasca. Arona” de la serie “El Sur, la mirada de los antiguos” 1999 Col. CF.

El Sur de Tenerife ha sufrido en este siglo profundas y evidentes transformaciones en sus estructuras económicas y sociales provocadas por el rápido desarrollo de la industria turística.
En apenas una generación, tradiciones y costumbres han sido olvidadas y arrinconadas por la homogeneidad y el ritmo de la vida moderna. “La mirada de los antiguos” es un proyecto fotográfico con el que intento ahondar en las raíces del sur de la isla. Los retratos en blanco y negro que componen la exposición, representan a hombres y mujeres nacidos aquí a principios de siglo.
De niños corrieron descalzos por las áridas tierras del sur, jugando con camellos de “penca” y muñecas de “cayado”. Al crecer, siguiendo tradiciones familiares, fueron cabreros, artesanos, camelleros o trabaja- dores del campo. Ellos constituyen hoy el último vínculo de unión con una forma de relacionarse con el entorno que se está perdiendo irremediablemente”
. Vicky Delgado 1999.

Juan Carlos Batista, “El Barranco de los Faunos” 1998-1999.

“…estas fotografías son algo más que simples apropiaciones que un artista contemporáneo hace de un legado gráfico anterior. Existe en estas obras una expresión fotográfica que va más allá de la utilización de la fotografía como soporte. Batista se enfrenta a los grabados de Berthelot con una concepción fotográfica articulada de nuevo alrededor del fragmento y del detalle, reduciendo el paisaje a signos, a mínimas expresiones que el espectador reconstruye y expande en el espacio oscuro (la memoria) que rodea la imagen Juan Carlos Batista utiliza el teleobjetivo de la imaginación para componer estas fotografías. Su mirada es como la del catalejo, que nos permite ver a larga distancia (en el tiempo): perfila acantilados, recorta montañas, se precipita en la profundidad de barrancos y grutas, señala arroyos, sigue orillas, delinea plantas y penetra bosques. Penetrar bosques, para perderse, fue una de las aficiones de Berthelot durante su larga estancia en Canarias”. [Texto extraído de “La Isla Taller”. Carmelo Vega]

Jaime Bravo, de la serie “Viajeda. El Viaje eterno”. 1998-1999

..en la cubierta del barco, una mañana de 1884, después de varios meses recorriendo el archipiélago canario, Olivia Stone fija su mirada (“una ultima mirada”) en las islas que, en la distancia, se alejan para siempre: sobre esas piedras, medita la viajero inglesa, anduve, más tarde, en la tranquilidad de su hogar, revisa sus fotografías del viaje y experimenta un “sentimiento de satisfacción”, las imágenes eran su memoria. el atlas de la evocación. [Texto extraído de “El viaje eterno”. Carmelo Vega]

Néstor Torrens, “Fantasía Canaria”. 1999

En este trabajo, último de la selección, nos encontramos con una imagen que difiere mucho de la línea estética, no tan idílica, de la selección anterior, sin embargo el discurso preocupado por el espolio al que se ven sometidos los territorios insulares, frágiles, finitos y que han sido motivo de espoliación, aunque desde una perspectiva peculiar como siempre ha sido la obra de Torrens.
“Fantasía Canaria” es una imagen que se describe perfectamente así misma y que señala incisivamente según palabras de Ofelio Serpa: ese “otro paisaje”, no tan idílico, que normalmente se olvida o simplemente se evita, y confirmar así, una vez más, que los creativos sean cual sea la actividad artística que desarrollamos, no estamos al margen de lo que nos rodea. [Texto extraído del catalogo de FN-99 ]

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